Se necesitan cinco salarios mínimos para comprar un kilo de leche en polvo

 

Aparte de ser un producto que tiene varios meses desaparecido de los anaqueles, cuando se consigue, su precio no es estable, ya que en algunas localidades el precio mínimo puede llegar a ser desde 900 mil bolívares hasta 1.200.000 bolívares o más.

Un trabajador que cobre salario mínimo (248.510 mil bolívares) necesita por lo menos 5 mensualidades para comprar dicha mercancía. Gracias a esta notable crisis muchas personas han comenzado a considerar que no es un producto de extrema necesidad, ya que prefieren gastar dinero en proteína, que en lácteos. Otras personas por el contrario piensan que este producto debe estar siempre presente en cada familia, gracias a que consideran importante sus nutrientes y aportes de calcio al organismo.

Al preguntar a un grupo de personas sobre si eran consumidores de este producto, todos contestaron indudablemente si, algunos aún lo son, y otros lo fueron en el pasado antes de la crisis. También todos estuvieron de acuerdo que el precio es exorbitante y que su salario no es suficiente para adquirirla.

“Mi fantasía es poder comerme un plato grande de cereal con leche como hacía antes, hoy en día tengo casi 1 año sin saber qué es eso” dijo Erick Torres, quien a sus 38 años, gana más del sueldo mínimo y aun así su presupuesto no es suficiente para poder adquirirla.

De igual manera, Sandra Navarro, de 39 años, madre de un bebé de 2 años, destacó que esta situación es perjudicial para su familia, la misma comentó: “Mi hijo es saludable gracias a Dios, pero al no tener leche, se está perdiendo de todo lo bueno que le puede ofrecer para su sano y completo crecimiento”.

Por otro lado Susana Cedeño, explicó que este producto no es algo de primera necesidad en su hogar, ya que “solamente la utilizo para postres y cafecito” además considera que hay cosas más importantes en las que invertir el dinero tales como pollo, carne, huevo y vegetales.

La entrevistada Dayana Vega también emitió su opinión y concuerda con la pasada, “la leche no es algo fundamental en mi casa, la usamos para el café y de vez en cuando para el cereal, así que si faltara no nos crearía un impacto tan grande”.

A pesar de que la realidad de un venezolano hoy en día es totalmente impredecible y variable, todos llegaron a la misma conclusión de que están muy afectados por la situación país y que el deber ser es “adquirir un producto cuando se desee, no cuando el gobierno se digne”.

Paula Casanova

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *