Un venezolano que llegó a Estados Unidos para donar un riñón a su hermano se enteró esta semana de que sería deportado, lo que generó súplicas desesperadas para que lo liberaran de la custodia migratoria por razones humanitarias. Días después, José Gregorio González recibió una suspensión de la deportación, según informó un defensor.
Aunque temporal, el alivio significa que González puede seguir ayudando a su hermano, José Alfredo Pacheco, llevándolo a diálisis y, posiblemente, convirtiéndose en donante de riñón.
Pacheco emigró a Estados Unidos desde Venezuela en 2022 en busca de asilo, según Tovia Siegel, directora de organización y liderazgo para la justicia migratoria del Proyecto Resurrección. Su caso, presentado en 2023, sigue pendiente.