Aunque La Guaira y Caracas fueron las zonas más afectadas por los fuertes terremotos del pasado 24 de junio, en los Altos Mirandinos también persiste el temor, reflejado esta semana en el reinicio de actividades académicas.
Según la Federación Venezolana de Maestros (FVM) en la entidad, entre el lunes 7 y el miércoles 9 de julio la asistencia estudiantil se ubicó alrededor de 30%, debido al miedo que aún sienten padres y representantes tras los movimientos sísmicos.
Docentes consultados señalaron que en la mayoría de los salones había entre cinco y ocho alumnos, y en algunos planteles no asistió ninguno.
En contraste, el personal docente y administrativo sí ha acudido en su totalidad desde el lunes, con el objetivo de culminar las actividades correspondientes al año escolar 2025‑2026.
La FVM reiteró el llamado a las autoridades para que sean evaluadas las condiciones de todos los centros educativos del estado, recordando que antes de los terremotos muchos planteles ya presentaban fallas estructurales.
