Yusledy San, residente del sector Valle Seco de Tacarigua de Mamporal, municipio Brión de Miranda, denuncia que a cinco semanas del doble terremoto del 24 de junio no ha recibido ningún tipo de apoyo por parte de la Alcaldía ni de la Gobernación.
Asegura que solo una comisión de Protección Civil visitó su vivienda y “lo que dijeron fue solamente que teníamos que salir de la casa, más nada”.

La familia —dos adultos y una niña de 12 años— tuvo que desmontar el techo de zinc de la vivienda para improvisar un anexo en la parte posterior, donde ahora duermen.
“Es preferible estar afuera que allá adentro”, afirma, debido a que la estructura sigue cediendo con las réplicas. “Paso las noches llorando, llorando todas las noches pidiéndole a Dios que nos tomen en cuenta porque no hemos sido tomados en cuenta en nada”.

Yusledy relata que incluso su hija perdió su acto de promoción de primer año por la emergencia. Tampoco han recibido alimentos ni asistencia humanitaria. “Nada, para nada, para nada”, insiste.
En la zona, asegura, hay cinco niños expuestos al riesgo por el deterioro de las viviendas.
La mujer afirma que acudió a la Alcaldía de Brión en busca de respuestas, pero solo le dijeron “tranquila, que eso está aquí”. Hasta ahora, no ha habido ningún avance. “Hasta el sol de hoy todavía nada”, lamenta.

