«Mami terremoto», alcanzó a decir Mathías a su madre un par de segundos antes de que arrancara el primer terremoto del 24 de junio.
El pequeño de 9 años jugaba Roblox en su teléfono cuando le llegó la alerta de Google, que hizo que corriera junto a su madre y mascota debajo del marco de la puerta del cuarto en la urbanización La Quinta de la capital mirandina.
Al cesar el movimiento telúrico y bajar a planta baja, lo que se escuchaba entre los vecinos era similar: «mi teléfono me avisó, pero al momento yo no entendía nada», refirió Martina, habitante de la zona residencial.
Estos relatos evidenciaron cómo una herramienta digital se convirtió en la delgada línea entre el pánico descontrolado producto de la incertidumbre y una evacuación exitosa, pues para numerosas familias, esos valiosos segundos de ventaja fueron determinantes.
Al escuchar el estridente sonido de la alerta en sus dispositivos móviles, muchos ciudadanos lograron vencer la parálisis del momento y buscaron refugio seguro, hasta poder correr a la calle, como se nota en testimonios recogidos en diversas regiones del país, dónde coinciden en que el aviso oportuno de la plataforma tecnológica cambió por completo el desenlace de la experiencia.
»El teléfono empezó a sonar con una cuenta regresiva y una advertencia clara; nos dio tiempo exacto de salir al patio antes de que todo comenzara a crujir», relató uno de los sobrevivientes de La Guaira, quien vio cómo se desplomó su vivienda casi un minuto después.
Según rescatistas consultados, este margen de maniobra redujo drásticamente las escenas de caos en los pasillos de edificios y escaleras, lugares donde suelen ocurrir la mayoría de los accidentes por caídas y tropiezos durante un temblor, por lo que exhortaron a la población a habilitar la herramienta digital para reaccionar más rápido y mejor en caso de emergencia./JR
