Comerciantes de la capital mirandina denunciaron que los constantes cortes eléctricos, que en algunos sectores alcanzan entre seis y ocho horas diarias, han paralizado la actividad de la mayoría de los negocios.
Ocho de cada diez establecimientos no cuentan con plantas generadoras de energía, lo que les impide mantener operativos servicios básicos y atender la demanda de los clientes.
“Por ende se pierden clientes que nos hacen pedidos. Por ejemplo, hacen pedido de 10 kilos de carne molida y no se puede porque no hay dónde molerlo”, relató Antonio Pérez, encargado de una carnicería en el centro de la ciudad.
El comerciante explicó que adquirir una planta de mayor capacidad sería lo ideal, pero el costo resulta inalcanzable: “Es un dinero que no se tiene”, sentenció.
A pesar de las deficiencias en el suministro eléctrico, las facturas de Corpoelec siguen llegando puntualmente. Los comerciantes consideran injusto pagar por un servicio que reciben de manera intermitente.
“Los montos siguen sin bajar, el mismo costo, y si te tardas en cancelar, si te pasas un día después del pago, tienes una multa. Si las cosas siguen así, vamos a tener que bajar santamarías”, advirtió Pérez.
La situación mantiene en alerta al sector comercial de Los Teques, que advierte sobre el riesgo de una parálisis operativa si no se atienden las fallas eléctricas que afectan a la ciudad.
