Entre lunes y miércoles, vecinos de Los Teques reportaron al menos una docena de apagones, algunos de hasta seis horas, que afectaron desde la actividad comercial hasta el funcionamiento de servicios básicos.
La situación se repitió este miércoles en San Antonio de los Altos, donde varias comunidades amanecieron sin luz tras una débil llovizna.
“Uno no puede planificar nada. Se va la luz sin aviso y regresa cuando quiere. Ayer estuvimos seis horas a oscuras, sin poder cargar los teléfonos, sin agua porque la bomba no funciona, y con los alimentos en riesgo en la nevera”, relató Carmen Rivas.
Los cortes interrumpen clases, paralizan ascensores, apagan semáforos en avenidas principales y afectan la distribución de agua potable. “Sin planta eléctrica, un apagón de tres o cuatro horas significa cerrar el local, perder ventas y arriesgar mercancía refrigerada. No hay forma de sostener un negocio así”, advirtió Luis Méndez, dueño de una charcutería en la avenida Bermúdez.
Sectores como El Barbecho, La Matica, El Cabotaje y Los Nuevos Teques reportaron hasta tres interrupciones diarias. En San Antonio, comunidades como Potrerito, El Picacho, La Morita y El Sitio permanecieron sin servicio desde la madrugada del miércoles, pese a que la lluvia fue leve y de corta duración.
