El carácter improvisado de gran parte de las labores de búsqueda y rescate queda patente en el tipo de herramientas que utiliza la gente.
Por BBC Mundo
Hemos visto a hombres y mujeres equipados con poco más que palancas, mazos y picos, sin más equipo de seguridad que un casco de bicicleta, intentando rescatar a sus seres queridos y vecinos de entre los escombros.
En el otro extremo de la escala, por supuesto, los equipos de rescate internacionales cuentan con el equipamiento necesario, desde linternas y perros rastreadores hasta camillas y material médico.
Puede que los bomberos y los servicios de emergencia venezolanos carezcan de fondos suficientes, pero siguen siendo capaces de aportar mucho más equipamiento, experiencia y apoyo a las labores de búsqueda que los desesperados vecinos de a pie.
Se está utilizando maquinaria de movimiento de tierras en toda La Guaira y otras zonas afectadas, pero su despliegue es irregular y esporádico. Hemos visto a gente trabajar durante días en un único edificio, solo para que la maquinaria pesada llegara cuando ya era demasiado tarde.
Sin embargo, la verdad es que lo que falta es más de todo. Más personal, más maquinaria, más perros de rastro, más apoyo. Y, por supuesto, lo único que nadie puede proporcionar: más tiempo.
