Usuarios del transporte público de Los Teques rechazaron el incremento continuo del pasaje, que se ubica en 220 bolívares, frente a un salario mínimo y unas pensiones que permanecen en 130 bolívares mensuales desde 2022.
Consultados este viernes en las paradas del centro de la ciudad, calificaron el ajuste de «exabrupto».
«Todo sube en el país, menos los sueldos. Con esta realidad es imposible que una familia o una nación logren levantarse», dijo uno de los consultados.
Nadia Rojas, madre de familia, afirmó que el poder adquisitivo se deprecia cada mes por los bajos ingresos. Señaló que los adultos mayores son los más afectados por la crisis de movilidad, aunque para las familias numerosas la situación también se pone «cuesta arriba».
«Se les hace imposible sobrevivir dignamente. Nos están golpeando económicamente cada día más. ¿Dónde quedaron el bienestar social y la calidad de vida?», cuestionó.
Oscar Méndez, pensionado, sostuvo que la población se siente «ahogada» porque el dinero no rinde. «No puede ser aceptable que el pasaje aumente prácticamente todos los meses y los ingresos sigan congelados. Un sueldo de 130 bolívares para un abuelo no se ve en ninguna otra parte del mundo», expresó.
«Para poder medio vivir, a uno le toca recurrir a cualquier oficio informal o “tigrito” para ayudarse a mitigar los gastos del mes», dijo Méndez.
Félix Blanco, técnico en refrigeración y adulto mayor, denunció que este viernes las unidades amanecieron cobrando 140 bolívares a las personas de la tercera edad, por encima del porcentaje legal establecido para ese sector.
Dijo que, sin el apoyo de su hija y los trabajos de refrigeración que aún hace por cuenta propia, sostenerse sería inviable. «En las condiciones actuales toca quedarse callado, trabajar de más y aguantar», lamentó.
