A lo largo de los años, quienes hacen vida en los alrededores del mercado de El Paso han sufrido en carne propia los estragos de las crecidas repentinas del río San Pedro, que han afectado desde locales comerciales hasta familias.
La amenaza latente en cada temporada de precipitaciones, se ve potenciada ahora de cara a los fenómenos de El Niño y La Niña que las autoridades meteorológicas continúan monitoreando en Venezuela, donde los patrones de lluvias se han vuelto más impredecibles.
»El domingo -9 de agosto- teníamos miedo de que el río se desbordara por la fuerte tormenta ocurrida. Si con un palo de agua normal se ponen a prueba la capacidad de absorción de nuestros suelos y la resistencia de los drenajes de los Altos Mirandinos, imagínate con esa onda tropical. Y dicen que esa es apenas una de varias que vienen», relató Víctor Rodríguez, habitante del sector La Cancha en la avenida Víctor Baptista de Los Teques.
-Pero el enemigo más despiadado no viene del cielo, sino de nuestras propias manos. A la altura del mercado de El Paso se nota la presencia de basura, al punto de lucir como un vertedero a cielo abierto: bolsas de basura, plásticos y cachivaches lanzados se acumulan y se convierten en la trampa perfecta: en cuanto la corriente suba, toda esa basura será arrastrada hasta el puente, creando tapones que llevarán al río a desbordarse descontroladamente hacia calles y viviendas.
Ante el panorama descrito por el entrevistado, exhortó tanto a vecinos como comerciantes a abstenerse de botar basura tanto en los postes ubicados a largo de la avenida, como a orillas del cauce.
La opinión fue compartida por Jesica Álvarez, vecina de El Paso, quien añadió que «prevenir una tragedia no depende únicamente de la alcaldía, que evidentemente debe realizar un trabajo preventivo. Mantener el cauce limpio y a nuestras familias a salvo exige un compromiso ciudadano real e inmediato: dejar de tratar al río San Pedro como el patio trasero. Entre nosotros y las autoridades podremos evitar que el próximo aguacero se convierta en tragedia»./JR
