Cuando apenas han pasado cinco días del ataque de Estados Unidos a Caracas y la captura de Nicolás Maduro, los venezolanos intentan recuperar cierto grado de normalidad, pero al menos dos factores reflejan la tensión latente.
Por CNN
Por un lado, los anaqueles de los supermercados están cada vez más vacíos, señal de compras nerviosas que los ciudadanos están realizando estos días, como precaución ante la incertidumbre de lo que pueda pasar de ahora en más.
Por otro lado, aunque durante el día la circulación va recuperando el ritmo usual, en la noche el panorama es bien diferente. Las calles caraqueñas se vacían al bajar el sol, casi no se ven ciudadanos de a pie. Lo que sí se ve, cada vez más, es personal de seguridad armado, encapuchado, circulando en camionetas o patrullando a pie.
