La carretera de Potrerito, que une El Sitio con la comunidad de Pacheco en el municipio Los Salias, se hunde cada noche en una oscuridad absoluta.
A falta de alumbrado público, los vecinos encienden las linternas de sus celulares para poder distinguir la acera y evitar caer en los desniveles que bordean la vía.
Quienes regresan tarde del trabajo y no tienen suficiente batería avanzan aprovechando los destellos de los vehículos que pasan.
“Llevamos años así, en completa oscuridad. La Alcaldía nos ayuda desmalezando las aceras, pero al caer la noche esto es una cueva de lobo”, cuenta Douglas Vargas, quien camina desde el Pueblo hasta Pacheco cada noche ante la falta de transporte.
El trayecto está marcado por unos cincuenta postes con bombillos quemados o inexistentes. Vargas explica que ha tenido que adaptarse a la penumbra: “Saco el celular para ver la vía y cuando no tengo pila la vista se acostumbra a la oscuridad. Gracias a Dios este es un municipio seguro, el miedo es a caerse o ser arrollado”.
Los habitantes aseguran que han elevado solicitudes a Corpoelec sin obtener respuesta. “Rogamos para que se acuerden de nosotros e iluminen esta vía que usan a diario miles de personas que viven hacia este eje de San Antonio de los Altos”, insiste Vargas mientras continúa su camino, guiado por la luz intermitente de los carros que pasan.
