Un conductor de la línea Caracas–Los Teques denunció el deterioro intencional de unidades recientemente incorporadas al servicio de transporte público, señalando que algunos usuarios han causado daños graves a los asientos y estructuras internas de los vehículos.
“¿Cómo es posible que la gente se queje del transporte público, de Caracas, de San Antonio, y al mismo tiempo nos destruyan las unidades nuevas?”, expresó el trabajador. Según su testimonio, los asientos han sido cortados y vandalizados, afectando la operatividad y la imagen del servicio.
La denuncia surge en medio de constantes reclamos ciudadanos por fallas en el transporte interurbano, especialmente en las rutas que conectan la capital con los Altos Mirandinos. El conductor cuestionó que, pese a los esfuerzos por renovar la flota y mejorar la atención, persisten conductas que atentan contra el mantenimiento de los vehículos.
“Nos acusan de no prestar buen servicio, de solo cobrar, pero nadie habla de cómo nos dañan las unidades. Eso también afecta a todos”, agregó.
La línea Caracas–Los Teques ha sido objeto de fiscalizaciones recientes por parte de autoridades locales, en busca de mejorar la frecuencia, seguridad y condiciones de viaje. Sin embargo, los operadores insisten en que el respeto por las unidades debe ser parte del compromiso ciudadano para lograr un transporte digno y sostenible.
