Un grave crimen ambiental se está desarrollando en el límite entre los municipios Carrizal y Guaicaipuro, frente a la Escuela Granja Carrizal. Lo que comenzó como un espacio destinado a la disposición de escombros —tierra y piedras— se ha transformado en un vertedero de basura a cielo abierto.
Las imágenes registradas en el lugar, facilitada por vecinos, evidencian que ya no se trata únicamente de material de construcción: plásticos, desechos orgánicos y una gran cantidad de cauchos se acumulan en el terreno, que forma parte de la Zona Protectora de la Región Metropolitana de Caracas, amparada por el Decreto 2.315.
La situación reviste especial gravedad por encontrarse en una zona de montaña. Los lixiviados —líquidos tóxicos generados por la descomposición de la basura— se están filtrando hacia las cuencas de agua de la región, mientras que la acumulación de cauchos incrementa el riesgo crítico de incendios.
Vecinos y organizaciones comunitarias hacen un llamado urgente al Ministerio de Ecosocialismo (MINEC) y a las autoridades competentes para detener de inmediato el vertido de basura doméstica e industrial en esta zona virgen. De no tomarse acciones, el daño podría ser irreversible para los Altos Mirandinos.
