La Iglesia colonial de San Diego de Alcalá, con cerca de cuatro siglos de antigüedad, presentó daños estructurales significativos tras el reciente sismo que afectó a los Altos Mirandinos.
Las evaluaciones técnicas realizadas por especialistas del Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) y la Alcaldía de Guaicaipuro confirmaron afectaciones en dos elementos clave de la edificación: la cúpula y la torre.
El informe preliminar detalla que las ondas telúricas generaron un movimiento en espiral que provocó una fuerte torsión en la cúpula, la cual actuó como un péndulo invertido.
Este comportamiento produjo un asentamiento irregular de hasta 4 centímetros en uno de sus lados. En la torre se detectó una fractura profunda que comprometió parte de su estabilidad, aunque el contrafuerte evitó un colapso hacia la vía pública.
El alcalde Farith Fraija realizó una segunda inspección junto al equipo del IPC para verificar la magnitud de los daños y ordenó revisar el altar mayor ante la presencia de grietas adicionales. La intervención será ejecutada bajo criterios de conservación patrimonial, respetando los materiales originales de la estructura.
Isabel de Jesús, antropóloga del IPC, recordó que el templo es un bien de interés cultural de la nación y que ya se trabaja en la definición de soluciones técnico‑científicas para garantizar una restauración que preserve su autenticidad arquitectónica.
