En el Día Internacional de la Mujer, la historia de Eliana Pacheco se convierte en un símbolo de resistencia y entereza. Esposa del abogado y profesor universitario Félix Perdomo, vivió más de dos años de angustia hasta lograr su liberación, tras una detención que organizaciones de derechos humanos calificaron como arbitraria.
Perdomo fue arrestado por funcionarios del Sebin el 30 de enero de 2024, cuando llegaba a la sede de la Universidad Bicentenaria de Aragua en San Antonio de los Altos. Días antes había compartido en sus redes sociales un video del empresario Alex Saab, señalado de ser testaferro de Nicolás Maduro. Aunque se comprobó que no fue él quien grabó el material, se le imputó el delito de instigación al odio y permaneció recluido primero en El Helicoide y luego en la cárcel de Yare II. Durante su detención sufrió un grave deterioro de salud, con crisis hipertensivas y un tumor renal, mientras su proceso judicial permanecía estancado sin avances.
Eliana Pacheco relató lo que significó enfrentar ese tiempo: “Tener a mi esposo detenido durante dos años y veintidós días fue una pesadilla, se me detuvo el mundo. La angustia, la desesperación, el miedo, pasaron a ser parte de mi día a día», narró a #ElTequeño.
«Sentía mucha rabia e impotencia por no saber qué más hacer para poder ayudar a mi esposo a salir de ese infierno. Me aferré a dios para poder atravesar esta prueba. Sin duda alguna, nos hizo mucho más fuerte como familia», recordó.
«A nuestras hijas, aprendieron a valorar cada instante, que el amor es la fuerza más poderosa que Dios nos ha regalado cuando decides amar, incluso en medio de las dificultades. El amor verdadero siempre deja huellas de luz”, reseñó.
La esposa del profesor de Derecho Penal también destacó el apoyo recibido en las vigilias frente a la cárcel de Yare, donde familiares de otros presos políticos compartieron la espera.
“Mis hermanos fueron mi sostén en toda esta travesía, así como muchos ángeles que dios me colocó en el camino. En esas vigilias logramos construir una verdadera familia, donde la solidaridad fue el puente de unión de cada madre, cada esposa, cada hija, que esperaba con ansias la liberación de su ser querido. Esa amistad aún sigue viva, luchando y alzando la voz por los que aún faltan, porque nuestro grito es que tienen que ser todos, porque la prisión duele, pero cuando es injusta duele mucho más”.
La liberación de Félix Perdomo se produjo la semana pasada, en el marco de la Amnistía que beneficia a miles de presos políticos. Para Eliana, el regreso de su esposo representa no solo el fin de una pesadilla, sino también la confirmación de que la lucha de las mujeres en Venezuela trasciende lo personal y se convierte en un acto de resistencia colectiva.
En este Día de la Mujer, su testimonio recuerda que la valentía no siempre se expresa en gestos públicos, sino en la constancia de quienes sostienen la esperanza de justicia en medio de la adversidad. | DM
