El líder opositor en el exilio, Edmundo González, lamentó este martes la muerte de varias madres de presos políticos que dejaron el plano terrenal esperando por la liberación de sus hijos.
De acuerdo con el diplomático, desde que se anunciaron las excarcelaciones dos mujeres fallecieron mientras convivían con la incertidumbre de no tener a sus seres queridos en casa.
«Ese es un daño irreversible que no vamos a normalizar… Esa angustia tiene consecuencias. La persecución política se extiende a las familias, consume vidas y deja heridas que no se reparan con el tiempo. Venezuela debe ser un país donde ninguna madre tenga que morir esperando».
Este martes se confirmó la partida física de la señora Omaira Navas, madre del preso político y periodista Ramón Centeno, quien fue excarcelado el pasado 14 de enero después de 14 años de «injusta prisión».
La semana pasada, Yarelis Salas también murió antes de que su hijo Kevin Orozco saliera de prisión, mientras que la progenitora del doctor Jorge Yéspica también falleció horas después de su excarcelación.
