La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha concretado este lunes el cambio de uno de los funcionarios clave del Gobierno de Nicolás Maduro que todavía mantenía después del 3 de enero. Yvan Gil ha salido de la Cancillería que ocupaba desde principios de 2023. Lo sustituye Félix Plascencia como cabeza de un remodelado Ministerio de Relaciones y Comercio Exterior en el que ha fusionado la diplomacia con el área comercial, lo que remarca la hoja de ruta que seguirá Rodríguez para sacar a flote su gestión, en medio de dos crisis: la de su legitimidad, bajo la tutela de Estados Unidos, y la causada por los devastadores terremotos del 24 de junio, que ya suman más de 4.500 fallecidos y 17.000 damnificados, con una costosa reconstrucción por delante.
Plasencia es una de las figuras de más confianza en Miraflores. Había sido nombrado encargado de negocios hace unos meses con el restablecimiento de las relaciones entre Washington y Caracas después de siete años de tensiones que, paradójicamente, terminaron con una intervención militar en la que fueron capturados Maduro y su esposa Cilia Flores. “Para conducir esta nueva etapa, designé al internacionalista Félix Plasencia, quien cuenta con amplia experiencia en la diplomacia y tendrá la misión de dirigir la política exterior venezolana, defender nuestra soberanía, fortalecer las relaciones de cooperación e impulsar la diplomacia de paz en el mundo”, escribió la mandataria en el mensaje en el que anunció el nombramiento.
En marzo pasado, Plasencia junto al viceministro para Europa y América del Norte, Oliver Blanco, visitaron Washington para fortalecer los vínculos con la Administración de Donald Trump, así como retomar la presencia diplomática en la capital norteamericana. La aparición de ambos en Washington sucedió el mismo día que Maduro acudió a un tribunal de Nueva York, donde un juez federal descartó desestimar el caso de narcotráfico por el cual fue detenido junto a Flores. Una de las primeras misiones de ese viaje fue reabrir la embajada en la capital estadounidense, que permanecía cerrada desde 2019, durante el primer mandato de Donald Trump, cuando Washington decidió reconocer al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino, a lo que Nicolás Maduro respondió rompiendo relaciones.
Plasencia, de origen español, es internacionalista y ha ocupado varios cargos diplomáticos en el Gobierno. Ya había sido canciller de Maduro por unos meses entre 2021 y 2022. Por breves periodos también fue embajador en China, Reino Unido y Colombia, cuando el presidente saliente Gustavo Petro restableció las relaciones con Venezuela. También fue ministro de Turismo y se ocupó de la oficina de intervención y comercio internacional. Su primer cargo en el chavismo lo obtuvo de la mano del hermano de la presidenta encargada, Jorge Rodríguez, cuando este era alcalde de Caracas y lo puso al frente de la oficina encargada de preservación del patrimonio arquitectónico.
En su gestión como representante de Venezuela ante Estados Unidos, ha ido acompañando la emisión de licencias a PDVSA y el levantamiento de los vetos en sectores como el oro. También acompañó el vuelo inaugural de American Airlines que retomó sus operaciones hacia Venezuela, un episodio en el que fue abordado por periodistas que le preguntaron sobre los presos políticos —que todavía se cuentan en cerca de 400, pese a las excarcelaciones masivas y la ley de amnistía— a los que respondió que sus preguntas eran “tonterías”.
Yván Gil, con una carrera diplomática sobrevenida porque en realidad es ingeniero agrícola de profesión, no fue removido totalmente del Gabinete. Se ocupará ahora de la cartera de Ciencia y Tecnología, de donde ha salido la bióloga Gabriela Jiménez, quien era parte del círculo de confianza de Maduro.
