Habitantes de las comunidades de Guareguare y San Diego de los Altos, parroquia Cecilio Acosta, denunciaron que llevan hasta dos meses sin recibir servicio de agua potable y pidieron a las autoridades activar un plan de contingencia tras la parada del Sistema Panamericano anunciada por Hidroven el pasado domingo.
Los vecinos explicaron que los bombeos hacia la zona se realizan cada quince días y que el servicio está sectorizado por ciclos semanales.
Sin embargo, la modificación aplicada recientemente ha extendido los lapsos de distribución, alargando los ciclos hasta tres meses para que las comunidades reciban agua.
Representantes comunitarios señalaron que inviataron al encargado de Hidroven a una reunión para discutir la situación, pero no asistió. “La situación se ha hecho insostenible, nos vemos obligados a comprar agua a precios muy altos”, expresaron.
La denuncia también incluye a las instituciones educativas de la parroquia, donde padres y representantes han tenido que recolectar dinero para adquirir cisternas y garantizar que los niños puedan recibir clases.
Los habitantes reiteraron el llamado urgente a las autoridades competentes para que se tomen medidas inmediatas que permitan restablecer el servicio y atender la emergencia que afecta a cientos de familias en Cecilio Acosta.
