El dirigente político Fabricio Briceño participó la semana pasada en la protesta nacional de los trabajadores por aumento de sueldos y salarios, donde centró su mensaje en la exigencia de libertad para el preso político Rafael Torres, profesor universitario de Los Teques con amplia trayectoria académica.
“Faltó uno marchando junto a nosotros, aún sigue preso Rafael Torres”, expresó Briceño, subrayando que la ausencia del docente representa una deuda pendiente en la lucha por la democracia y los derechos humanos en Venezuela.
El dirigente también señaló que, tras el 3 de enero, el país se agitó aceleradamente hacia cambios políticos que consideró irreversibles, y reiteró que los sueldos y salarios continúan siendo una deuda del modelo oficial.
Sobre las políticas económicas, Briceño afirmó: “El bono no es salario. Las políticas de hambre del régimen fueron en definitiva una estrategia de control social. La inflación derivada del desequilibrio de la oferta y la demanda consumió al pueblo. Nosotros aspiramos a un país mejor, y eso solo será posible cuando la transición se materialice”.
Para el también miembro de Cambio en Paz, la unidad resultó indispensable: “Aquí no puede ser más importante un cargo que la libertad. Vivimos momentos cumbres donde la sensatez y la razón debían unirnos hacia el entendimiento, eso sí, con justicia y verdad. Por ello exigimos sueldos, salarios y democracia”, concluyó.
