La vía que conecta Pozo de Rosas con La Barrica, en el municipio Guaicaipuro, se encuentra en un estado de abandono que los habitantes describen como “peor que la luna”.
Las fallas de borde avanzan sin control, la maleza crece a tal altura que ya invade la carretera y los huecos convierten el trayecto en un terreno indestructible que dificulta cualquier desplazamiento. A esto se suma la poca iluminación, que vuelve el recorrido aún más peligroso durante la noche.
El deterioro ha golpeado directamente al transporte: cada vez circulan menos unidades y los tiempos de espera se han vuelto interminables. El turismo, que en otros años dinamizaba la zona, prácticamente desapareció. “Los negocios están en total soledad, lo que fueron centros turísticos hoy hacen maniobras para sobrevivir”, relataron comerciantes del sector.
Residentes y comerciantes aseguran que desde hace meses no se observa presencia institucional. “Aquí no se ven autoridades, ni alcalde, ni gobernador, nadie”, afirmaron. La comunidad pide atención urgente para una vialidad que, insisten, ha sido olvidada pese a su importancia para la movilidad y la actividad económica local.


