En apenas un mes, el kilo de pimentón pasó de costar 1.500 a 3.000 bolívares, mientras que la cebolla llegó a Bs. 2.600 (+62,5 %) y el tomate a Bs. 3.600 (+44 %).
Para las familias tequeñas, estos números representan un duro golpe al bolsillo, considerando que el sueldo mínimo oficial sigue estancado en 130 bolívares desde el 2023 y no todas las personas trabajan en el sector público para contar con los bonos gubernamentales.
Según reportes del sector agrícola y vendedores, la sequía vinculada al fenómeno El Niño mermó drásticamente la producción nacional, a lo que se le suman las trabas que se vienen arrastrando desde hace años para conseguir insumos básicos como semillas o fertilizantes y el alto costo de los fletes desde los estados productores.
Ante esta realidad, los consumidores de Los Teques recurren a las famosas ferias agrícolas y combinan los sitios de compra. «Los tomates los compro en un local, la cebolla en otro y así voy al mejor postor para rendir al máximo el presupuesto. No es nada cómodo, pero es lo que toca», afirmó Sandra Bastidas, ama de casa./JR
