Habitantes de Terraza de Miranda, en el municipio Guaicaipuro, denunciaron presuntas irregularidades en la ejecución de proyectos comunitarios aprobados mediante consultas populares, así como falta de transparencia en el manejo de los recursos asignados al sector.
Los residentes señalan que la escalera que conecta Terraza de Miranda con Terraza de Canaán quedó a medio construir, pese a haber sido aprobada y financiada.
Se trata de un paso utilizado diariamente por niños que asisten al Colegio Cecilio Acosta y por trabajadores que deben transitar por un tramo inestable.
La comunidad también cuestiona que la representación local esté concentrada en una sola familia, que ocupa simultáneamente la jefatura de comunidad y la jefatura de UBCH, situación que —según denuncian— limita el control social y mantiene en opacidad la información sobre los proyectos.
Vecinos afirman que se realizan asambleas sin quórum y con mínima participación, donde se aprueban decisiones sin permitir la rendición de cuentas. Aseguran que, al solicitar información sobre los recursos, reciben respuestas de molestia y amedrentamiento.
Ante estos señalamientos, los habitantes solicitaron una inspección directa o el envío de una comisión que verifique el estado de las obras inconclusas, así como una auditoría financiera de los proyectos aprobados en el sector. También pidieron garantías de que los fondos públicos se ejecuten en las obras previstas.
