Un joropazo estudiantil reunió a cientos de niños y jóvenes en el Centro Plaza, donde más de 15 instituciones educativas participaron en una jornada dedicada a fortalecer las tradiciones folclóricas de la región. El encuentro, centrado en el baile y el sonido del arpa, funcionó como un espacio de intercambio de saberes y de integración entre planteles de distintos niveles.
La directora del Centro de Desarrollo de la Calidad Educativa, Norelis Bersin, afirmó que “Miranda se viste de joropo y Guaicaipuro también; buscamos rescatar ese sentir del mirandino desde los más pequeños”. Destacó que la participación conjunta de estudiantes de educación inicial y especial evidenció que “el arte es el mejor puente para la inclusión”.
Hugo Romero, secretario de Ecosocialismo, Ciencias y Tecnología, señaló que la apropiación cultural por parte de los jóvenes es clave para la construcción de identidad. “Estas manifestaciones no solo preservan nuestra historia, sino que fortalecen el sentido de comunidad en cada una de nuestras parroquias”, expresó.
El evento reunió a más de 500 participantes y contó con apoyo técnico y logístico de las autoridades locales. La actividad también sirvió de espacio para pequeños emprendedores, quienes ofrecieron productos durante la jornada, sumando un componente económico a la programación sociocultural.
Uno de los momentos más emotivos fue el minuto de silencio dedicado al profesor Durán, quien estaba previsto como parte del programa. Pese a la tristeza por su ausencia, la música en vivo y el entusiasmo de los estudiantes mantuvieron el ambiente de lo que los organizadores describieron como una “fiesta pedagógica”.
“Este es un trabajo mancomunado para obtener los mejores frutos; el alcalde Farith Fraija nos prestó toda la colaboración”, añadió Bersin. Con la mirada puesta en el Velorio de Cruz de Mayo y en las festividades de San Juan, el municipio prevé continuar llevando estas expresiones tradicionales a distintos territorios.
