Juan Vicente Báez, sobrino de las hermanas creadoras del tequeño, contó cómo nació el nombre del pasapalo. Báez vive en la casa del sector Vuelta El Paraíso, en Los Teques, donde residieron sus tías a comienzos del siglo pasado.
El tequeño fue inventado en esa ciudad en 1912. «Mi tía tenía 15 años cuando empezó a elaborar los rolitos de queso», recordó.

Según relató, los rolitos se llevaban a Caracas y fue allá donde se bautizó el producto. Las carretas tardaban entre 15 y 20 minutos en llegar y los clientes preguntaban por ellas: «Miren, no han llegado los tequeños, no han llegado los tequeños, los tequeños éramos nosotros, no los rolitos de queso. Y de esa vez, se quedó tequeño».
Báez fue uno de los tres maestros tequeñeros que se reunieron con la alcaldía para elaborar un tequeño de gran tamaño. La pieza, de 15,30 metros y con unas 300 personas involucradas, fue reconocida en octubre de 2023 por Guinness como la más larga del mundo.

Antes del evento oficial hicieron una prueba bajo techo y la pieza salió de 18 metros, pero por las condiciones del sol y la brisa el día del récord la dejaron en 15. «Eran 5 metros que nos estaban pidiendo, pero lo hicimos, le subimos 10 más», dijo.
El maestro tequeñero precisó que ha preparado versiones de chocolate, salchicha, jamón y bocadillo por encargo, pero defiende la receta original. «El tequeño es de queso», sentenció.

Al preguntarle por la receta secreta para hacerlos deliciosos, respondió: «Ahí sí, estamos fregados».
Su tía, afirmó, no llegó a ver hasta dónde llegaría lo que empezó en esa casa. «Mi tía murió sin imaginar que su creación sería mundialmente famosa», aseguró.
