A pocos días de que se intensifique formalmente la temporada de lluvias en los Altos Mirandinos, el estado del drenaje en arterias viales clave como la avenida Víctor Baptista de Los Teques enciende las alarmas entre vecinos, peatones y conductores.
Un recorrido por la zona evidencia rejas levantadas, alcantarillas completamente obstruidas por hojarasca, plásticos y sedimentos, e incluso tramos rotos tapados de manera improvisada con paletas de madera y vegetación.
La preocupación no es en vano: la acumulación de desperdicios en estos sumideros impide el libre flujo de las aguas de lluvia, convirtiendo la vía rápida en una verdadera trampa de agua cuando cae el primer aguacero. Además del riesgo latente de inundación y el deterioro del asfalto, el colapso de las rejillas y los huecos descubiertos representan un peligro inminente para los transeúntes y para los vehículos que transitan a diario por esta concurrida ruta.
Ante esta realidad, los tequeños recuerdan que la prevención es la mejor herramienta para evitar emergencias mayores en el municipio Guaicaipuro. La falta de mantenimiento preventivo durante la época de sequía hoy le pasa factura al sector, dejando al descubierto puntos críticos donde el agua simplemente no tiene hacia dónde correr, amenazando con anegar locales cercanos y complicar aún más el tráfico local.
Vecinos y comerciantes hacen un llamado urgente a las autoridades locales y a las cuadrillas de servicios públicos para que desplieguen un plan intensivo de saneamiento, destape y reparación de rejas en la Víctor Baptista. Mantener los colectores limpios y en óptimas condiciones antes de que las lluvias se afiancen no solo prevendrá males mayores, sino que garantizará la seguridad y tranquilidad de quienes hacen vida en la capital mirandina./JR


