En una ceremonia íntima y cargada de profundo dolor, la señora Carmen Teresa Navas dio cristiana sepultura a su hijo, el preso político Víctor Hugo Quero Navas, en el Cementerio del Este de Caracas. El entierro tuvo lugar la tarde del viernes 8 de mayo, cerrando una jornada extenuante que incluyó la exhumación y la autopsia del cadáver.
Acompañada por familiares y dos sacerdotes que oficiaron el acto, la madre de 81 años logró finalmente cumplir con su voluntad de sepultar a su hijo en el lugar de su elección, tras 16 meses de una búsqueda incansable que culminó con la confesión del Estado sobre el fallecimiento de Quero bajo su custodia.
La periodista Maryorin Méndez, que acompañó a la familia, reportó que durante el proceso de autopsia y preparación de los restos, la señora Carmen se quitó sus propias medias para que se las pusieran a Víctor Hugo y entregó su gorra gris, la misma que luce en la fotografía que se hizo viral durante su desaparición, para que «un pedacito de ella se fuera con él».
Médez describió el proceso legal y forense de este viernes como «cruel y horrible» debido a que se realizó frente a la madre, siguiendo los protocolos obligatorios tras la exhumación en la fosa donde había sido enterrado secretamente en Hoyo de la Puerta.
Vía Monitoreamos
