En los estantes de los comercios de Los Teques, Carrizal y San Antonio de los Altos, la fidelidad a los nombres comerciales tradicionales ha cedido terreno frente a la necesidad de hacer rendir los ingresos.
Vecinos de la subregión han optado por la sustitución de productos con marcas reconocidas por etiquetas alternativas de menor costo, así como en el fraccionamiento extremo de sus compras.
En rubros como charcutería, víveres y artículos de limpieza, marcas nacionales e importadas con precios sustancialmente más accesibles dominan la preferencia de los consumidores, transformación que modificó la antigua costumbre de comprar por kilos para pedir «de a poquito».
Tal es el caso de Carmen Bastidas, residente del centro de Los Teques y madre de 3 hijos, quien explicó que en su hogar ya no se mira la marca sino el costo por gramo. Igualmente confesó que ahorra en productos de limpieza adquiriéndolos en su comunidad, dónde fue instalada una venta de detergentes líquidos.
Para los comerciantes locales, la supervivencia del negocio depende hoy exclusivamente de mantener inventarios variados con opciones económicas que se adapten al bolsillo del habitante altomirandino.
»A diferencia de épocas anteriores cuando existía cierto recelo hacia marcas desconocidas, el factor determinante en el anaquel actual es la relación directa entre el costo y la utilidad del producto», refirió Federico Guzmán, quien atiende un local en la avenida Bermúdez de Los Teques, y ve cómo las marcas más económicas le ganan la carrera a las más posicionadas. /JR
