La Asociación de Médicos Venezolanos en España (AMEVES) ha puesto en marcha una campaña de recogida de ayuda humanitaria para Venezuela, un país golpeado por un reciente desastre. El presidente de la asociación, Ángel Heredia, traumatólogo en el Hospital Infanta Elena de Huelva, ha explicado que la iniciativa busca ayudar a una población que «no deja de estar abandonada». Desde el hospital onubense se ha habilitado un centro de acopio para canalizar las donaciones.
En pocos días, la campaña ya ha recogido 700 kg de materiales de primera necesidad gracias a la colaboración de ciudadanos y pueblos de toda Andalucía, como Álora (Málaga) o Aljaraque (Huelva). Se solicita principalmente sacos de dormir, carpas, alimentos no perecederos, comida para niños y ropa. «Cuando suceden estos desastres, hay una gran impulsividad al principio, pero después la energía se va perdiendo y tenemos que estar ahí», señala Heredia.
Quienes deseen colaborar pueden acudir al centro de acopio, situado junto a la urgencia principal del hospital, de lunes a jueves de 14:00 a 18:00 horas. También es posible contactar con la asociación a través de sus redes sociales, como el perfil de Instagram de AMEVES, o escribiendo al correo electrónico amebes@hotmail.com.
Ayuda directa de médico a médico
La principal preocupación de la asociación es garantizar que la ayuda llega a su destino. Para ello, han creado un canal directo que evita intermediarios y posibles bloqueos. La red de AMEVES, que cuenta con unos 6.000 médicos en Europa y tiene una gran presencia en España, envía el material directamente a sus médicos asociados en Venezuela.
«Se lo enviamos al médico que está ahí de tú a tú con los pacientes ayudando», asegura Heredia. Esta red de profesionales permite también ofrecer servicios de telemedicina desde Europa, atendiendo a los afectados y conociendo de primera mano sus necesidades para gestionar los envíos de forma eficaz.
Un futuro desolador entre los escombros
La situación en los hospitales venezolanos, ya precaria, se ha vuelto insostenible. Según Heredia, el colapso de los servicios provoca que los pacientes con enfermedades crónicas «queden relegados porque no son prioritarios». El propio Heredia, originario de Los Corales (La Guaira), una de las zonas afectadas, sufre la tragedia en primera persona: «Hay familiares de los que no sabemos su paradero. Nuestros familiares nos muestran imágenes terribles, lugares donde habíamos vivido que ya no existen».
El futuro del país se presenta «desolador». Heredia lamenta que la población ha sido «desarmada sistemáticamente» y ahora depende de la ayuda externa y del esfuerzo diario para salir adelante. «Son gente guerrera, vivimos del día a día», afirma, concluyendo que la supervivencia depende de un movimiento social de venezolanos repartidos por el mundo que intentan cubrir el abandono del sistema.
