El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció la muerte de Rosqui Norberto Escalona, de 71 años, quien se encontraba privado de libertad en el Centro Penitenciario David Viloria, conocido como Uribana, en el estado Lara.
Según la denuncia, el hombre presentó graves padecimientos de salud desde el viernes 17 de abril, lo que obligó su traslado al Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto. Sin embargo, fue regresado al penal ese mismo fin de semana sin haber alcanzado una estabilización real, pese a la gravedad de su cuadro.
La situación se agravó este martes 21 de abril, cuando Escalona tuvo que ser trasladado nuevamente de emergencia. Testigos señalaron que los funcionarios encargados de su custodia habrían solicitado al personal médico que se le otorgara el alta inmediata, pese a su evidente estado de fragilidad. Rosqui murió en el trayecto de regreso a la cárcel.
El OVP también denunció que, incluso después de su muerte, su cuerpo fue tratado con absoluta indignidad. De acuerdo con la organización, los funcionarios ingresaron el cadáver al hospital, lo dejaron en el piso del centro asistencial y luego se retiraron tras suministrar los datos, en un hecho que evidencia la ausencia de protocolos mínimos y el desprecio por la dignidad humana.
La organización recordó además que la cárcel de Uribana cuenta con medidas provisionales otorgadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, pero aun así persisten denuncias sobre condiciones incompatibles con los estándares internacionales de protección.
Para el Observatorio, la muerte de Rosqui Norberto Escalona no puede leerse como un hecho aislado, sino como parte de un cuadro más amplio de desatención médica, trato cruel y abandono institucional dentro del sistema penitenciario venezolano. La ONG exigió una investigación exhaustiva sobre esta nueva muerte bajo custodia del Estado y alertó que ya son tres personas privadas de libertad fallecidas en apenas 48 horas.
