Pasan los meses y no cesa el fuerte olor fétido que amana de una alcantarilla ubicada en la avenida Bermúdez de la capital mirandina, justo en la esquina de una reconocida tienda de productos tecnológicos.
Tanto vendedores como peatones se ven perturbados por el hedor que lleva a los potenciales clientes a desistir de comprar para irse rápidamente.
»Quienes caminan por la zona tienen la opción de acelerar el paso, taparse la nariz, contener la respiración por unos segundos o cruzar la calle, pero para quienes trabajamos justo al lado del alcantarillado esto es una tortura. No se justifica que en pleno corazón de la ciudad capital se viva esta problemática», expresó Carlos Hernández, vendedor.
-Si algo le reconozco a este alcalde es que se ha dedicado a recuperar los espacios públicos para rescatar ese orgullo de vivir en la ciudad del clima ideal, pero con este tema no se ha dado solución y es bastante desagradable. No es una situación menor porque a diario transitan cientos de estudiantes y trabajadores. Esperemos que la queja llegue a dónde tenga que llegar y superemos esta incomodidad que ya lleva rato atormentándonos a quienes vendemos nuestros cafecitos por la zona./ JR
