Una maternidad segura comienza con el autocuidado: el ejercicio regular, como caminar o practicar yoga, y una alimentación balanceada rica en hierro, calcio y ácido fólico son los pilares fundamentales. Sin embargo, el momento del nacimiento requiere un enfoque especial.
El parto respetado es una visión humanizada que sitúa a la mujer y a su bebé como protagonistas, permitiendo la evolución natural del proceso sin intervenciones médicas innecesarias. Este abordaje garantiza un trato digno que permite a las gestantes elegir las posiciones de mayor comodidad al momento de dar a luz y seleccionar a un acompañante de confianza.
Según el doctor Francisco Pestana, ginecólogo y obstetra del Grupo Médico Santa Paula (GMSP), para lograr esta experiencia se debe realizar la menor cantidad de tactos posibles y evitar el uso rutinario de oxitocina si la dinámica del parto es adecuada. Además, señala que la amniorresis artificial (rotura de la bolsa) debe hacerse solo en el instante preciso, mientras que el alumbramiento (expulsión de la placenta) debe ser preferiblemente espontáneo.
“El respeto al proceso fisiológico fortalece el lazo entre madre e hijo, reduce el estrés del momento, al igual que el riesgo de tener depresión postparto; y facilita una recuperación física más rápida, entre otros aspectos”, explica el especialista.
Equilibrio entre respeto y seguridad médica
Aunque se promueva la mínima intervención, la participación activa del especialista es vital para prevenir el sufrimiento fetal, monitorear la frecuencia cardíaca del feto, corregir posiciones de la cabeza o realizar una episiotomía si el bebé es muy grande para evitar lesiones en el piso pélvico de la madre, indicó el ginecólogo.
El doctor Pestana resalta que el monitoreo permanente durante el trabajo de parto es indispensable para evaluar la respuesta cardíaca del bebé ante las contracciones. Una vigilancia deficiente podría derivar en hipoxia perinatal, asociada a trastornos del neurodesarrollo a largo plazo, alertó. La identificación temprana de mínimas alteraciones en la frecuencia del pulso protege la salud cognitiva y neurológica del infante.
El médico interviene quirúrgicamente o mediante fármacos solo cuando el bienestar materno o neonatal se ven comprometidos, aclaró. Este equilibrio entre respeto y seguridad médica impide complicaciones graves y asegura un desenlace exitoso.
Para brindar una óptima atención a las embarazadas, el GMSP ofrece instalaciones de vanguardia que incluyen:
· 8 quirófanos de máxima bioseguridad para partos humanizados y seguros.
· Unidad de Perinatología con tecnología de punta para embarazos de alto riesgo.
· Habitaciones TPR (Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal, Parto y Recuperación), al igual que otras regulares y especiales, diseñadas para la comodidad absoluta de las mujeres y sus familiares.
Planificación y control: La ruta hacia un nacimiento saludable
Si bien el parto respetado es fundamental para lograr una maternidad segura, esta debe garantizarse desde la etapa preconcepcional o una vez que la mujer ya esté en gestación. En este sentido, el doctor Pestana recomienda planificar el embarazo y asistir a una evaluación antes de la concepción. Una vez iniciado el proceso, los controles prenatales deben ser regulares desde el primer trimestre, incluyendo el perfil gestacional de rutina (hematología, química, sífilis –VDRL–, HIV, pruebas de TORCH y niveles de hierro).
A partir del tercer mes, se requieren estudios bioquímicos y morfológicos para identificar riesgos de aneuploidías (como el Síndrome de Down), alteraciones genéticas o preeclampsia. Entre las semanas 18-24 se realiza el segundo eco morfológico con el fin de evaluar tanto malformaciones congénitas como el flujo vascular, indicó el doctor Pestana. Igualmente, se efectúan pruebas como el ecocardiograma fetal, el eco Doppler y exámenes para descartar diabetes gestacional.
Para garantizar una maternidad segura, el GMSP cuenta con un equipo multidisciplinario de especialistas que incluye: obstetras, neonatólogos y pediatras altamente capacitados. Además, la clínica facilita la realización de los estudios y el seguimiento necesarios en el proceso del embarazo y el parto, así como el cuidado posterior de la madre y su bebé.
Respaldado por su empresa matriz, Keralty, el GMSP reitera su compromiso con la excelencia en la atención médica al ofrecer a sus usuarios y profesionales de la salud herramientas innovadoras y servicios de la más alta calidad durante la “dulce espera”.
Para ser atendido, solicitar citas o recibir más información del GMSP, se puede llamar al 0500 CUIDATE (2843283) o al (0212) 9176200, escribir vía WhatsApp al 0412/0422/0414/0424/ CLINICA (2546422), o visitar la página: www.grupomedicosp.com. También se puede seguir a la clínica como @grupomedicosp en Instagram, Facebook, X, TikTok, Threads y YouTube.
Fuente: Comstat Rowland Comunicaciones Estratégicas Integrales
