El aumento del pasaje urbano en los Altos Mirandinos, oficializado en Gaceta Oficial y que elevó la tarifa de 60 a 100 bolívares, profundizó la crisis de movilidad para miles de trabajadores que dependen del transporte público.
El ajuste ocurre mientras los sueldos permanecen congelados desde hace cuatro años, lo que deja a buena parte de la población en una situación económica insostenible.
Docentes de Los Teques explicaron que el incremento los coloca en una encrucijada diaria. Muchos deben tomar cuatro autobuses para llegar a sus escuelas y regresar a casa, un gasto que supera ampliamente sus ingresos.
“Con este aumento, solo en pasaje se me van más de 8.000 bolívares al mes. Eso es más de lo que gano trabajando. Estamos pagando para poder dar clases”, relató una maestra de una institución pública, quien aseguró que continúa en las aulas “por amor a los estudiantes”, pese a que su salario no cubre ni siquiera el costo de movilizarse.
Otro docente señaló que el gasto diario en transporte asciende ahora a 400 bolívares, una cifra imposible de sostener con los sueldos actuales.
“No hay forma de que un maestro pueda vivir así. Seguimos porque creemos en la educación, pero la realidad es que estamos trabajando en pérdida”, afirmó.
Habitantes de distintos sectores de los Altos Mirandinos coinciden en que el aumento del pasaje no vino acompañado de medidas que compensen el impacto en los usuarios.
Señalan que el ajuste deja a miles de trabajadores en una situación de vulnerabilidad, obligándolos a destinar la mayor parte de sus ingresos únicamente a poder trasladarse.
