Usuarios de la línea San Antonio–Caracas denuncian que aunque se realizan los operativos de seguridad al ingresar a las unidades m en la redoma de San Antonio, igualmente se paran a recoger más pasajeros en la Panamericana.
Según los testimonios, los agentes realizan revisiones exhaustivas de bolsos y documentos de identidad, lo que en muchos casos generan retrasos y molestias a los pasajeros.
“Revisan los bolsos como si fueran de ellos, los estrujan sin cuidado. Las cédulas las retienen mientras monitorean, y a veces las camionetas deben esperar a que las devuelvan para poder salir”, relató un usuario afectado. Esta situación se repite especialmente en las mañanas, cuando hay menos unidades disponibles por el despacho de diésel.
Sin embargo, lo que más preocupa a los pasajeros es que, tras estos controles en la parada oficial, las unidades continúan su ruta por la carretera Panamericana recogiendo pasajeros en puntos no autorizados, sin ningún tipo de revisión. “¿De qué sirve tanto control en la parada si luego se montan personas en cualquier parte sin supervisión?”, cuestionan los vecinos.
Además, algunos usuarios señalan que ciertos funcionarios, lejos de mediar en conflictos por cobros indebidos o el incumplimiento del medio pasaje, terminan respaldando a los transportistas o sugiriendo a los pasajeros que tomen un taxi.
La comunidad hace un llamado a las autoridades municipales y de seguridad para revisar estos procedimientos y garantizar un equilibrio entre el control efectivo y el respeto a los derechos de los ciudadanos, así como una mejora integral del servicio de transporte público.
