Cada vez que llueve en la capital mirandina, una imagen se vuelve recurrente: alcantarillas obstruidas por desechos sólidos, situación que termina convirtiéndose en una factor de riesgo.
Una de esas alcantarillas es la ubicada en la entrada de la comunidad El Nacional, que con las lluvias registradas la tarde de este lunes, lucía repleta de basura y trozos de madera que impedían el paso normal de conductores.
»Yo no estoy a favor de ningún gobernante, porque si no trabajo no como, pero en este caso creo que es un problema de sentido común del ciudadano de a pie. La gente deja botellas de agua, refresco, bolsas plásticas rotas, empaques de chucherías y cuando nos sorprende una lluvia, esos desperdicios se acumulan formando tapones sólidos sobre las rejillas, impidiendo el drenaje correcto y provocando anegaciones que complican el tránsito vehicular y peatonal», señaló Rogelio González, habitante de la populosa zona.
El entrevistado añadió que lo que parece una acción insignificante puede representar un riesgo latente para la seguridad de los vecinos que quedan expuestos a aguas estancadas e inundaciones menores.
-Ante esta situación, el llamado es claro y urgente: la limpieza eficiente del alcantarillado no depende únicamente de la gestión municipal, sino que es una responsabilidad compartida que comienza con la conciencia ciudadana. Cada desperdicio que lanzan a la calle tiene el potencial de terminar obstruyendo un sumidero y agravando los problemas de inundación en nuestros propios sectores. Pequeñas acciones individuales de responsabilidad colectiva marcan la diferencia./JR
