El huevo, uno de los alimentos más fundamentales e infaltables en la mesa de los altomirandinos, vuelve a ubicarse en el centro de las preocupaciones presupuestarias.
Durante los últimos días, comerciantes y consumidores de distintas regiones han reportado un alza constante en su valor comercial, empujando al alza el costo de la cesta básica y complicando la planificación financiera de los hogares.
En los anaqueles de supermercados, bodegas y ferias populares, el costo del cartón ha cruzado los 7$, obligando a las familias a modificar su dinámica de compra. Lo que anteriormente representaba la proteína de origen animal más accesible para resolver desayunos y cenas ha experimentado ajustes sucesivos, impulsados por variaciones en los costos operativos, el transporte y el alimento concentrado para aves.
Frente a esta escalada, los consumidores han comenzado a recurrir a estrategias de compra fraccionada. Ya no es habitual ver llevar el cartón completo, en su lugar, los compradores optan por pedir medio cartón (que se cotiza entre 2,80 y 3,30$ dependiendo del punto de venta), o incluso unidades individuales por menudeo para rendir el presupuesto diario.
Esta reducción del volumen de venta también afecta a los propios comerciantes, quienes reportan un estancamiento en la rotación del inventario ante la cautela de los clientes.
El incremento del precio del huevo se suma a la presión que registran otros rubros esenciales del día a día, como lácteos y embutidos. Ante esta realidad, vecinos y amas de casa coinciden en la necesidad de que se fiscalicen los márgenes de comercialización en toda la cadena de distribución para frenar un incremento que amenaza con dejar fuera del plato a la proteína más básica del menú familiar./JR
