Habitantes de la urbanización La Rosaleda Sur, en San Antonio de los Altos, denunciaron que las actividades realizadas por integrantes de la Casa de los Abuelos se han convertido en una fuente constante de molestias para la comunidad, tanto por el ruido como por el consumo de licor en áreas públicas.
Los vecinos explicaron que, además del volumen elevado durante eventos, existe una situación que se repite con frecuencia: “los señores pertenecientes a la zona y que son integrantes de la Casa de los Abuelos se dedican casi que a diario, o cuando tienen sus eventos, a ingerir licor en la zona”, pese a que las ordenanzas municipales lo prohíben.
Aseguran que no hay ningún tipo de control ni supervisión y que esta práctica genera molestias, inseguridad y un ambiente inapropiado para una zona residencial.
Los habitantes exigieron a las autoridades municipales hacer cumplir la normativa, aplicar correctivos y garantizar la convivencia en La Rosaleda Sur.
