La carretera vieja Caracas–Los Teques queda sumida en completa oscuridad cada noche, situación que sus habitantes describen como un riesgo permanente para quienes viven y transitan por la zona.
La falta de alumbrado público convierte el tramo en un punto crítico, especialmente porque allí funcionan escuelas y hay viviendas a pocos metros de la vía.
“De noche esto es una auténtica boca de lobo. Menos mal hay policías acostados en la vía, porque si no pasaría de todo. Los carros pasan durísimo sin percatarse de que es una zona donde hay escuelas y casas”, relató uno de los residentes, quien pidió atención urgente de las autoridades.
Los habitantes aseguran que han elevado múltiples solicitudes para que se restituya la iluminación, pero no han recibido respuesta.
Advierten que la oscuridad facilita accidentes y hechos delictivos, por lo que insisten en que el gobierno municipal y regional atienda de inmediato esta vía que conecta a diario a cientos de personas entre Caracas y Los Teques.
