El regulador de las comunicaciones ruso, Roscomnadzor, confirmó este martes la ralentización de la popular aplicación de mensajería Telegram, que atribuyó al incumplimiento de las leyes locales.
«Lamentablemente, varias aplicaciones de mensajería, incluyendo Telegram, no han subsanado estas infracciones (de la legislación)», señaló en un comunicado citado por las agencias rusas.
Según Roscomnadzor, «la legislación rusa sigue sin aplicarse, los datos personales no están protegidos y no existen medidas efectivas para combatir el fraude».
Por ello, agrega, «Roscomnadzor seguirá imponiendo restricciones continuamente para garantizar el cumplimiento de la legislación rusa y la protección de los ciudadanos».
Las declaraciones del regulador se producen después de múltiples quejas de los usuarios de Telegram sobre su mal funcionamiento en Rusia esta semana.
En particular, los rusos se quejan de la lentitud de la descarga de los archivos multimedia.
La ralentización de Telegram, cuyo auditorio en este país se estima en unos 100 millones de personas, se produce pocos meses después del bloqueo de WhatsApp, otrora el servicio de mensajería más popular en Rusia, y coincide con la promoción de Max, la alternativa rusa a WhatsApp. EFE
