Volker Türk, alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, presentó una nueva actualización de su informe sobre la situación de Venezuela en el que hizo mención sobre la crisis económica y social que se vive en el país.
Durante su intervención, el funcionario destacó que el fin de las operaciones de Chevron empeoró los problemas de la nación.
«Los venezolanos notan el impacto de esta decisión que ha contribuido a la inflación».
También hizo mención a las políticas de Maduro que mantienen congelado el salario mínimo en Bs. 130 desde marzo de 2022, el cual solo representa «la mitad de una caja de huevos».
Otro tema que abordó es el de la educación y la asistencia irregular de los estudiantes por la falta de profesores.
También reportó que en el 91 % de los centros públicos de salud, los pacientes deben llevar sus medicamentos e insumos para ser operados, pues no hay disponibilidad en el sistema.
La Oficina evaluó la situación del país suramericano desde el 1° de mayo de 2024 al 30 de abril de 2025, evidenciando un deterioro en el respeto de los derechos humanos, especialmente después de las elecciones presidenciales del 28 de julio en las que Nicolás Maduro se proclamó vencedor sobre el opositor Edmundo González, hoy exiliado en España.
