El El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) exigió este jueves la liberación del periodista Rory Branker tras casi cumplir un año de prisión.
«El caso de Rory está envuelto en una opacidad jurídica extrema», expresaron a través de una nota de prensa en su página oficial.
«Aunque de manera extraoficial se le informó a sus familiares que se le imputan delitos como traición a la patria, financiamiento al terrorismo y conspiración, las autoridades no han hecho pública una acusación formal ni han notificado de forma clara y accesible los cargos en su contra. Son delitos por los que enfrenta la amenaza de recibir una condena de 30 años de cárcel», explicaron.
#LibertadParaRory detenido arbitrariamente en febrero de 2025 y enfrenta una imputación con pena de hasta 30 años de cárcel.
En Tocorón han sido excarcelados más de un centenar de presos y Rory ha ido quedando progresivamente solo, sin red apoyo.
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— SNTP (@sntpvenezuela) January 29, 2026
No se sabe si ha sido presentado ante un tribunal, si se le ha leído una acusación o si se encuentra en etapa de investigación o juicio.
Enero de 2026 trajo esperanza. Al menos 21 periodistas y trabajadores de la prensa fueron liberados. Pero Rory continúa preso. Su madre siguió las noticias una a una, con la ilusión de escuchar su nombre. No ocurrió.
En el centro penitenciario de Tocorón, donde está luego de sucesivos traslados, han sido excarcelados más de un centenar de presos políticos, Rory ha ido quedando progresivamente solo. Durante su reclusión, compartía con otros detenidos rutinas cotidianas que le ayudaban a sobrellevar el encierro -conversaciones, actividad física, momentos de oración- y contaba con una red de apoyo entre sus compañeros. La salida de estas personas ha profundizado su aislamiento y ha tenido un impacto en su estado anímico, generando una mayor preocupación sobre su bienestar emocional mientras continúa privado de libertad.
