El doblete sísmico que azotó a las comunidades agrícolas de la frontera mirandina no solo destruyó infraestructuras, sino que sumió en la incertidumbre a uno de los sectores más vulnerables: las mujeres gestantes.
El colapso total o parcial de sus viviendas ha dejado a varias embarazadas de la zona expuestas al hacinamiento, la intemperie y la falta de condiciones mínimas de salubridad, situación que pone en riesgo inminente el desarrollo seguro de sus embarazos.
Los datos provienen del Informe de Diagnóstico Rápido: Censo de Emergencia Post-Sismo, levantado por las Pastorales Social y Juvenil de la Parroquia Nuestra Señora del Monte Carmelo. Durante el despliegue técnico por los sectores más afectados, los evaluadores identificaron y registraron formalmente a mujeres en estado de gestación que hoy pernoctan en condiciones precarias.
Ante esta emergencia de salud materno-infantil, las recomendaciones del informe parroquial exigen canalizar de manera prioritaria un «Enlace de Salud y Maternidad», por lo que llaman a fundaciones, empresas y donantes particulares para el acopio urgente de medicamentos esenciales.
Se requieren vitaminas prenatales, ácido fólico, hierro y calcio, suplementos críticos para prevenir malformaciones y asegurar la nutrición de las madres, así como pañales desechables, ropa para bebés, teteros, mantas, productos de higiene infantil y fórmulas lácteas de inicio.
Finalmente, el informe técnico advierte que el estrés postraumático derivado del terremoto y las réplicas es un detonante peligroso para complicaciones obstétricas. Por ello, la Pastoral insta a las autoridades sanitarias y a los médicos especialistas de la región a organizar brigadas gineco-obstétricas itinerantes.
El objetivo es trasladar ecógrafos portátiles y personal capacitado hasta los sectores más intrincados para realizar chequeos en el sitio./JR
