El jueves 8 de enero de 2026, a las 8:00 de la mañana, el taxista José Vicente Romero Peña realizaba una carrera desde el centro comercial La Cascada, en Carrizal, hacia la urbanización Colinas de Carrizal.
Según relató su esposa, Angélica Repillosa, trasladaba a una pareja que aseguró dirigirse a una vivienda para buscar un perro. Al llegar al lugar, un grupo de funcionarios policiales salió de la casa y detuvo a todos los presentes, incluido Romero Peña, quien no había descendido del vehículo.
Los tres fueron trasladados al comando del Dip de la Policía Nacional Bolivariana, ubicado en la urbanización El Paso de Los Teques. «Allí permanecieron durante todo el día mientras los funcionarios investigaban el paradero de una supuesta funcionaria policial que, según afirmaron, residía en la vivienda visitada» explicó.
Durante la revisión del teléfono del taxista, los funcionarios hallaron mensajes que decían: “Siii ya cayeron… falta Diosdado, somos libres”. De acuerdo con la denuncia, ese contenido fue utilizado como argumento para dejarlo detenido.
La pareja que viajaba como pasajeros contaba con abogados, quienes lograron su liberación alrededor de las 10:30 de la noche. Sin embargo, Romero Peña permaneció bajo custodia, señalado de incitación al odio por los mensajes encontrados en su celular.
«Al día siguiente, 9 de enero, fue trasladado al Senamec para exámenes forenses y posteriormente al Cicpc para su reseña. El sábado 10 de enero fue presentado ante el Tribunal 5º de Control, donde le asignaron una defensora pública y se ordenó su privación de libertad por los delitos de incitación al odio y traición a la patria», agregó Repillosa.
Según la mujer, el tribunal dictó 45 días de investigación, período durante el cual Romero Peña permaneció inicialmente detenido en El Paso. El 20 de enero fue trasladado a La Yaguara, desde donde informó que no podía permanecer allí y que sería llevado al centro de detención de San Agustín.
La familia denuncia que José Vicente Romero Peña fue detenido arbitrariamente mientras realizaba su trabajo como taxista y que su caso se sostiene únicamente en mensajes privados encontrados en su teléfono celular por lo que es un preso político.
