Los habitantes de la comunidad Simón Bolívar, en el Segundo Plan del municipio Carrizal, denunciaron este martes el grave deterioro del tanque de agua del sector, una estructura que lleva más de ocho años fuera de servicio y que hoy representa un riesgo inminente de colapso sobre viviendas, vehículos y transeúntes.
Según los residentes, el tanque presenta desprendimiento total del cemento, columnas fracturadas y cabillas expuestas. “Esto puede venirse abajo en cualquier momento”, advirtieron, al exigir a la Alcaldía de Carrizal una inspección inmediata antes de que ocurra una tragedia.
A la amenaza estructural se suma una emergencia ambiental. El espacio inferior del tanque se ha convertido en un vertedero improvisado donde se acumulan basura, chatarra y, lo más grave, aceite quemado de motor vertido directamente sobre la zona donde pasan las tuberías principales.
Estas tuberías alimentan la red de Hidrocapital y el pozo recientemente inaugurado por la Alcaldía para abastecer a la comunidad. Los denunciantes alertaron que los desechos químicos y sólidos están en contacto directo con la infraestructura hídrica, lo que pone en riesgo la calidad del agua que llega a los hogares.
Pese a que el Consejo Comunal y la Mesa Técnica de Agua conocen la situación, los vecinos aseguran que no ha habido gestión ni acciones para atender la emergencia. Por ello, hicieron un llamado directo a la Alcaldía, a la Dirección de Ambiente y a los organismos de ecosocialismo para que intervengan de inmediato.
Los residentes entregaron un reporte acompañado de material fotográfico y audiovisual que evidencia el deterioro del tanque y las condiciones insalubres del área. Exigen que se apliquen los protocolos de seguridad y ambiente para evitar un colapso y garantizar el suministro de agua potable sin contaminación.
