La fuerte tormenta registrada la noche de este domingo 9 de agosto dejó a oscuras a gran parte del municipio Guaicaipuro, reeditando una problemática recurrente para los habitantes de los Altos Mirandinos: bastan pocas horas de precipitaciones para que el sistema eléctrico colapse.
De acuerdo con denuncias recogidas por #ElTequeño, el corte de energía afectó de forma prolongada al casco central de Los Teques (avenidas Bermúdez e Independencia), urbanizaciones como Los Nuevos Teques, Simón Bolívar, El Paso, El Rincón, El Trigo, Quenda y El Barbecho, así como las comunidades La Matica, El Vigía, Los Lagos, Los Alpes, Ramo Verde y la parroquia San Pedro de Los Altos.
»A mí que no me vengan con cuentos que fue producto de la tormenta. Esto no fue un evento aislado, en Guaicaipuro y Los Salias se vienen registrando cortes que han superado las 12 horas (…) las fluctuaciones severas se han vuelto cotidianas durante las últimas dos semanas. Para la comunidad, las precipitaciones únicamente dejan al descubierto la falta de mantenimiento preventivo, el deterioro de las líneas de distribución y la fragilidad estructural de la red gestionada por la empresa estatal Corpoelec», opinó Hernán Núñez, residente de Pozo de Rosa.
Vecinos de distintas comunidades reportaron que el impacto de las fallas trasciende la falta de iluminación. Las ráfagas de viento y la caída de vegetación sobre el tendido eléctrico provocaron la rotura de guayas en varios circuitos, lo que a su vez paralizó el sistema de bombeo del vital líquido y dejó fuera de servicio la conectividad telefónica y de internet.
Aunque cuadrillas de la corporación eléctrica y efectivos de Protección Civil (PC) iniciaron labores de despeje y reparación de guayas desprendidas para restituir el servicio de forma progresiva, la colectividad exige soluciones de fondo.
Los habitantes coinciden en que no basta con atender las emergencias puntuales tras cada aguacero, sino que se requiere una inversión urgente que evite que cada lluvia se traduzca en una jornada de penumbras e inestabilidad para las familias tequeñas./JR
