Entre 30 y 45 minutos deben esperar los habitantes de residencias Tiuna en las paradas para abordar una unidad, debido al déficit de autobuses que se está evidenciando en distintas rutas de los Altos Mirandinos.
«La hora del mediodía en la parada ubicada en la calle Miquilén se ha convertido en una pesadilla, primero, porque tardan demasiado en arribar y en segundo, porque se acumula tanta gente desesperada por llegar a su hogar que no cabemos todos, lo que se traduce en otra media hora de espera», refirió Arianna Gutiérrez, vecina afectada.
-Este lunes me monté en el autobús junto a varias personas más y resulta que el chofer, que habitualmente da la vuelta en la redoma del terminal y sube a la residencia, siguió de largo, por lo que reclamamos que a dónde iba y respondió que a Los Barriales. Los pasajeros enardecidos, entre ellos varios adultos mayores, uno incluso con movilidad limitada, le dijo que el cartel decía Residencias Tiuna, por lo que el chofer se orilló en la vía, frenó, se bajó, vio que el cartel efectivamente decía Residencias Tiuna pero igualmente se negó a devolverse y tuvimos que bajarnos y caminar. Obviamente no nos devolvió el dinero del pasaje.
Este relato se ha convertido en una historia común. Según otros entrevistados, la merma en la flota del transporte público en la subregión ha provocado que los choferes sean cambiados abruptamente de rutas, dejando algunas zonas más descuidadas que otras.
Ante esta situación, choferes consultados, manifestaron no tener la culpa. «Yo antes sólo cubría la ruta de El Paso, pero desde el año pasado estoy a disposición de lo que digan los directivos de la línea: unos días me mandan para la ruta de la Simón Bolívar y otros para La Macarena. La idea es no dejar sin servicio a nadie, es lo que la gente no ve», refirió quien se identificó como Wilmer, profesional del volante, quien añadió que a eso hay que sumar los tiempos, cada vez más dilatados, para surtir de gasoil./JR
