Entre 2 y 3 semanas sin recibir ni una gota de agua por tubería, suman los habitantes de las comunidades La Matica Arriba y La Matica Abajo de la capital mirandina. A pesar de los constantes reclamos, la respuesta oficial no ha logrado solventar una crisis que mantiene a cientos de familias cargando tobos y haciendo malabares para cumplir con sus necesidades básicas.
Frente a la ola de reclamos, la empresa estatal Hidroven emitió un comunicado informando al colectivo que las cuadrillas se encuentran desplegadas a la altura del Río San Pedro, antes de Ramo Verde, atendiendo una serie de averías. Según la misiva oficial compartida a través de los grupos de WhatsApp vecinales, los trabajadores tienen órdenes de la gerencia de no retirarse del sitio hasta reparar la falla, estimando la restitución del servicio entre la tarde y la noche de la jornada. Sin embargo, en los hogares del sector la realidad sigue siendo la misma: los grifos permanecen completamente secos.
La falta de suministro ha trastocado drásticamente la cotidianidad de los habitantes, quienes deben destinar tiempo y dinero que no tienen para poder subsistir. «Esto es insostenible, uno ya no sabe qué hacer. Tengo que rendir el poquitico de agua que me queda en balde para cocinar y medio asearnos, porque comprar un camión cisterna es impagable. No podemos vivir en este corre-corre diario, gastando la energía en ver cómo resolvemos algo tan básico», manifestó con indignación Elena Morales, residente de la zona.
Ante la falta de soluciones definitivas, la comunidad de La Matica exige a las autoridades de Hidroven que cumplan con los lapsos prometidos y garanticen una restitución continua del servicio. Los vecinos advierten que las disculpas oficiales no resuelven la falta de higiene ni la angustia diaria, por lo que se mantienen en alerta a la espera de que el agua vuelva finalmente a sus hogares./JR
