Usuarios del transporte público del sector Potrero Gordo denunciaron una serie de irregularidades en el servicio de Jeeps que cubre la ruta hacia Las Minas, e hicieron un llamado urgente a la gerencia de TransMiranda para que intervenga.
Los vecinos, que solicitaron mantener el anonimato por temor a represalias, aseguran que los conductores recogen a conocidos y allegados a lo largo del trayecto, especialmente desde la avenida, lo que provoca que las unidades lleguen al punto de salida con los puestos ya ocupados. Esta práctica, afirman, irrespeta el orden de la cola de quienes esperan durante horas en la redoma para abordar.
También denuncian que algunos choferes reservan asientos de manera arbitraria, afectando aún más a los usuarios que cumplen con el proceso regular de espera.
Según los testimonios, al intentar manifestar su inconformidad, los pasajeros reciben trato grosero y desafiante. Los conductores, señalan, minimizan las quejas y responden que, si no están de acuerdo, dejarán de cubrir la ruta, invitándolos a acudir a la gerencia.
Los vecinos exigen a las autoridades competentes que supervisen la ruta y tomen medidas correctivas para garantizar un servicio eficiente, ordenado y respetuoso hacia todos los ciudadanos.
