Desde noviembre, el sector Los Amistosos, vía Guareguare, en la parroquia Cecilio Acosta de Guaicaipuro, enfrenta una crisis por fallas en el suministro de agua por tubería. La situación afecta directamente a más de 169 familias que se ven obligadas a costear camiones cisterna con recursos que no tienen, sacrificando necesidades básicas para poder sobrevivir.
El caso más alarmante se registra en la Escuela Juana Margarita Revete, donde más de 130 niños y niñas permanecen sin acceso al vital líquido. La falta de agua ha paralizado el funcionamiento del comedor escolar, poniendo en riesgo la alimentación y la salud de los estudiantes. Padres y representantes denuncian que la educación de sus hijos se ve vulnerada.
Cada ciclo de bombeo trae la misma respuesta de Hidrocapital: falta de presión o supuestas roturas en la línea.
Los habitantes exigen a las autoridades competentes una solución inmediata y definitiva. “El agua es un derecho humano, y nuestros niños no pueden seguir estudiando sin cubrir sus necesidades básicas”, señalaron voceros comunitarios.
