A cuatro meses del doble terremoto que cobró la vida de miles de venezolanos, el Grupo Cóndor, de rescatistas voluntarios con sede en San Pedro de los Altos, prepara una brigada canina para búsquedas en campo abierto.
José Maniel Da Silva, integrante del grupo, explicó que la idea existía antes de la tragedia, pero que esta aceleró los planes. «El terremoto fue lo que nos dio más fuerza para sacarla, pero lo de nosotros es diferente porque nosotros es brigada canina en campo abierto», señaló.

El proyecto responde a la experiencia con senderistas y visitantes de los espacios naturales de la zona. «Hemos tenido casos que se han perdido en el río, hacia la Llovisna, el Parque Nacional, y hemos durado días, horas buscándolos. Creo que con un perro el trabajo es mucho más eficaz», afirmó.
La brigada cuenta por ahora con tres animales, dos malinois y un holandés, hembra, que se forman con la Academia Norte bajo la instrucción de un entrenado. El adiestramiento aún no ha concluido.

Los rescatistas del Grupo Cóndor trabajaron en los escombros desde el primer día del sismo. Da Silva contó que lograron sacar con vida a tres personas, entre ellas una señora y su nieto, y que además ayudaron a recuperar a víctimas fallecidas para que sus familiares pudieran despedirlas. «En mi vida creí que iba a haber algo de tal magnitud», recordó.
El voluntariado, según el rescatista, es una herencia familiar. Se unió a una brigada a los 11 o 12 años y cuenta que sus tías fueron voluntarias combatientes forestales y su madre combatió incendios forestales. «Yo creo que eso ya es algo de familias», dijo.
El Grupo Cóndor está conformado por voluntarios que dependen de donaciones para seguir operando. Quienes deseen colaborar pueden hacer llegar su ayuda a la sede del grupo, en la población de San Pedro de los Altos.
